No será fácil para las grandes empresas tecnológicas ganarse el corazón y la mente de los estadounidenses que están molestos por la proliferación de enormes centros de datos de inteligencia artificial en sus barrios, que tensan las redes eléctricas y utilizan los recursos hídricos locales.
Microsoft lo está intentando de todos modos.
El presidente de la gigante del software, Brad Smith, se está reuniendo con legisladores federales este martes para impulsar una propuesta que exige que la industria, y no los contribuyentes, pague el costo total de la vasta red de almacenes informáticos necesarios para potenciar chatbots de IA como ChatGPT, Gemini de Google y el propio Copilot de Microsoft. El presidente Donald Trump apoyó el esfuerzo de Microsoft en una publicación en Truth Social el lunes por la noche, donde afirmó que no quiere que los estadounidenses “paguen la cuenta” de estos centros de datos ni paguen facturas de servicios más altas.
“Las comunidades locales naturalmente quieren ver nuevos empleos pero no a costa de precios de electricidad más altos o la desviación de su agua”, dijo Smith en una entrevista con Associated Press.
La campaña de Smith llega cuando los desarrolladores de centros de datos se encuentran cada vez más con hostilidad en las ciudades donde quieren construir y enfrentan derrotas en los consejos municipales que deben aprobar las solicitudes de zonificación o los permisos de construcción.
El aumento de los precios de la electricidad es un problema. El uso intensivo de agua por parte de los centros de datos para enfriar los equipos electrónicos también ha generado preocupaciones entre los residentes locales de que sus pozos se sequen o que sus facturas de agua aumenten considerablemente.
Estas derrotas han provocado alarma entre los aliados de los centros de datos y han estimulado esfuerzos para aumentar la cantidad de dinero que los operadores están dispuestos a ofrecer a las comunidades a cambio de la aprobación.
“La gente no solo está haciendo preguntas incisivas sino también preguntas completamente razonables y nuestro trabajo, creo, es reconocerlas y abordarlas de frente y demostrar que podemos hacer esto y buscar esta expansión de una manera que satisfaga plenamente sus necesidades”, dijo Smith, quien también es vicepresidente de Microsoft y lleva décadas liderando su trabajo legal y político.
En la región del Atlántico medio, que abarca total o parcialmente 13 estados, los usuarios han estado pagando precios más altos en sus facturas desde al menos junio debido a los centros de datos, según empresas de servicios públicos y analistas.
Se espera que las facturas de electricidad sigan aumentando a medida que los pagos a los propietarios de plantas eléctricas crecen para incentivar la construcción de nuevas fuentes de energía que cubran la demanda de centros de datos nuevos y aún no construidos en zonas como Virginia, Ohio y Pensilvania.
Otra fuente de fricción es que los grandes desarrolladores de centros de datos pueden negociar acuerdos de energía al por mayor con las empresas eléctricas locales que son rentables para las empresas, pero también confidenciales. Eso significa que puede que nunca quede claro si los operadores de centros de datos realmente están pagando por su electricidad, o si transfieren el costo al resto de los usuarios, según defensores de los consumidores.
Los proyectos de centros de datos también se han encontrado con objeciones en comunidades donde la gente teme perder espacios abiertos, tierras agrícolas, bosques o el carácter rural, o se preocupa por el daño a la calidad de vida, el valor de las propiedades, el medio ambiente o su salud.
En Hobart, Indiana, la semana pasada, el Concejo Municipal aprobó un paquete de exenciones fiscales para un centro de datos de Amazon multimillonario planeado allí. A cambio, el acuerdo promete que Amazon hará dos pagos de 5 millones de dólares cada uno por la emisión de dos permisos de construcción, además de otra serie de pagos que suman 175 millones de dólares en tres años en diversos hitos del proyecto.
Los opositores dicen que el dinero influye indebidamente en la toma de decisiones de los funcionarios de la ciudad.
En Wisconsin, donde Smith creció y hogar de lo que Microsoft ha llamado “el centro de datos de IA más potente del mundo”, la empresa ha encontrado obstáculos para expandir sus proyectos de construcción cerca de las orillas del Lago Michigan. La empresa ha prometido que los centros emplearán a cientos de personas cuando estén terminados. El gobernador demócrata Tony Evers ha promocionado los proyectos que, según él, pondrán a Wisconsin “a la vanguardia del poder de la IA”.
Pero ambientalistas y grupos de consumidores han advertido que los centros consumirán cantidades sin precedentes de electricidad, aumentando las tarifas en toda la red eléctrica del medio oeste, y podrían usar cientos de miles de galones de agua del Lago Michigan diariamente. Funcionarios de la empresa han prometido que el impacto de los centros será mínimo y que contribuirán con energía libre de carbono a la red eléctrica.
El grupo ambientalista Clean Wisconsin ha pedido a los funcionarios gubernamentales que pausen las aprobaciones de centros de datos hasta que el estado desarrolle un plan integral para regularlos. Francesca Hong, una de varias candidatas demócratas a gobernadora —Evers no busca la reelección en noviembre—, ha desarrollado una propuesta que llama CONTROL ALT DELETE, que exige una moratoria en la construcción de centros de datos hasta que “sepamos cómo protegernos de sus costos ambientales y energéticos”.
En la entrevista con AP, Smith habló sobre los proyectos de centros de datos en Wisconsin y en otros lugares. Esta entrevista ha sido editada para mayor claridad y brevedad.
¿Cuál es el mayor desafío para Microsoft en cuanto a lo que están contribuyendo para mitigar la oposición a los centros de datos?
Smith: No usamos ni cerca de tanta agua como electricidad. La electricidad es el mayor desafío. Es una inversión más grande. Y llega después de varias décadas en las que la producción eléctrica en Estados Unidos se mantuvo básicamente estable. Si mirás el enfoque que estamos tomando en cuanto a asociarnos con las empresas de servicios y pagar nuestra propia parte, creo que podemos abordar este problema de manera satisfactoria para las comunidades locales. Al final del día, requiere la aprobación de las comisiones de servicios públicos.
¿De quién hablás cuando decís que no estás de acuerdo con quienes afirman que la IA es tan beneficiosa que el público debería ayudar a pagar la electricidad que necesita la tecnología?
Smith: No debería dar nombres. Antes que nada, estamos totalmente de acuerdo con el impacto positivo que la IA va a generar en el futuro. Pero no creemos que el público deba destinar dinero de los impuestos para pagar las mejoras en la red eléctrica necesarias para abastecer los centros de datos. Las empresas privadas pueden incorporar eso en su planificación financiera, especialmente cuando se trata de mejoras en la transmisión o en las subestaciones.
La energía limpia no es una prioridad para la actual administración presidencial. ¿Siguen impulsando que la electricidad que alimenta sus centros de datos sea limpia?
Smith: Nos pusimos como meta en 2020 ser lo que llamamos carbono-negativos para 2030. Eso requiere que reduzcamos la cantidad de emisiones de carbono que generamos, y que a partir de 2030 retiremos del ambiente cada año más carbono del que emitimos. No hemos cambiado ese rumbo. Hay ocasiones en las que la energía que llega a nuestros centros de datos es generada por algo como el gas natural. Podemos trabajar con una empresa de servicios para asegurarnos de que sea gas natural más limpio, pero además de eso, también invertimos en traer a la red regional nuevas fuentes de energía libre de carbono, ya sea nuclear, solar, hidroeléctrica u otras.
¿En qué medida están en camino para cumplir los compromisos de 2020?
Smith: En cuanto al compromiso de carbono, tenemos un camino claro para alcanzar nuestra meta en 2030. Como solemos decir, el progreso no es lineal, sino irregular. Gran parte de lo que estamos haciendo a mitad de la década son inversiones que nos beneficiarán al final de la década. No es como subir una escalera, donde cada escalón es del mismo tamaño. Pero en general, sigo confiando en nuestra capacidad de alcanzar nuestras metas al final de la década.
¿Cuál es su postura respecto a los grupos que piden que Wisconsin pause las aprobaciones de centros de datos de IA hasta que haya un plan para garantizar que estos proyectos no perjudiquen a las comunidades?
Smith: Apoyamos que Wisconsin desarrolle un plan integral de electricidad. No creo que nuestro proyecto deba pausarse para esperar eso. Estamos colaborando para expandir y mejorar la red eléctrica en el sudeste de Wisconsin. Una tarifa que hemos propuesto a la comisión de servicios públicos impondría a Microsoft costos adicionales que ayudaríamos a cubrir en el estado. Y eso se suma a otras inversiones que estamos realizando, incluido un parque solar de 150 megavatios.
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El periodista de AP, Todd Richmond, en Madison, Wisconsin, contribuyó a este informe.