El sábado 3 de enero, Samson Mow desató un nuevo debate en todo el ecosistema cripto, declarando una clara distinción sobre la escasez de Bitcoin en contraste con la del oro, que podría volverse flexible en breve.
Según este defensor de Bitcoin, la escasez de Bitcoin permanece estable con un suministro matemáticamente fijo de 21 millones de monedas, y nada puede ser transmutado en Bitcoin.
“Alquimia del oro” por fusión amenaza la escasez
La afirmación de Mow sobre la escasez estable de Bitcoin se produjo después de que científicos de Marathon Fusion anunciaran el descubrimiento exitoso de un método escalable para transmutar mercurio en oro.
De acuerdo con los investigadores, las futuras plantas de energía de fusión podrán usar mercurio para producir aproximadamente dos toneladas métricas de oro por gigavatio de energía térmica al año.
Además, enfatizaron que el sistema de producción de oro recién descubierto no reduce la producción eléctrica y podría duplicar los ingresos totales de las plantas de fusión.
A lo largo de los años, se cree que el valor del oro depende principalmente de su escasez natural y de la dificultad de extracción; sin embargo, esto podría cambiar pronto.
Una vez que la investigación se implemente, la escasez del oro se volverá flexible, ya que se podrá diseñar en lugar de depender de factores geológicos. Por lo tanto, esto podría hacer que el activo físico pierda valor frente a Bitcoin, que es un activo digital.
En respuesta a esta investigación, Samson Mow reavivó el antiguo debate sobre Bitcoin versus oro en términos de valor y escasez.
Tras su declaración, la comunidad cripto reconoció que el suministro de Bitcoin está limitado rígidamente a 21 millones de monedas y que su naturaleza digital lo hace imposible de replicar. Esto es diferente al oro, cuyo suministro pronto podría expandirse gracias a avances en la ciencia nuclear.
Aunque Bitcoin puede ser minado, su suministro permanece fijo en 21 millones de tokens, por lo que ningún descubrimiento, laboratorio ni avance tecnológico puede modificar ese límite.
Otros comentaristas destacaron que Bitcoin es sostenido por las matemáticas y el consenso global de la red, no por la geología o la química.


